Las pulseras médicas se utilizan para identificar a los pacientes en hospitales o centros de salud. Suelen incluir información esencial como el nombre del paciente, la fecha de nacimiento, el número de historia clínica y, en ocasiones, alertas de alergias o datos de códigos de barras. Estas pulseras ayudan a reducir errores y a mejorar la seguridad del paciente.